Cada año se diagnostican aproximadamente 500 mil mujeres con cáncer de cuello uterino en el mundo y cada dos minutos muere una mujer por esta causa (aproximadamente 270 mil muertes por año de las cuales América Latina pone 33 mil víctimas y Colombia más tres mil, nueve mujeres cada día).
El cáncer de cuello uterino se constituye entonces en una importante carga sanitaria, psicológica y social para las mujeres de todo el mundo.
Es la principal causa de años de vida pérdida para las mujeres en Latino América por encima de enfermedades como el VIH y la tuberculosis, destacó Jesús Acosta, ginecólogo y oncólogo.
Ante esta problemática de salud pública, una vacuna que ha sido desarrollada para combatir el cáncer de cuello uterino y que recientemente ha sido aprobada en Colombia por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, se convierte en una importante alternativa de tratamiento de esta patología.
La vacuna de GlaxoSmithKline, GSK, contiene los componentes capaces de generar una respuesta inmunológica y no infecciosa de los tipos 16 y 18 del Virus Papiloma Humano, VPH, los cuales se relacionan en mayor proporción con la producción de casos de cáncer cérvico-uterino.
Su proceso de desarrollo con un novedoso sistema adyuvante, llamado AS04, proporciona una respuesta inmune más fuerte y prologada en el tiempo. Adicionalmente ofrece la posibilidad de la aplicación a un mayor rango de mujeres, pudiendo ser aplicada bajo supervisión médica a todas las mujeres desde los 10 años de edad.
La nueva vacuna contra el cáncer de cuello uterino ofrece protección contra los tipos del VPH 16 y 18, y protección cruzada contra los tipos 31 y 45 del VPH (responsables de aproximadamente el 80% de las infecciones asociadas al cáncer de cuello uterino).
Ya ha sido aprobada para su uso médico en toda la Unión Europea, así como en otros países como Australia, Filipinas, Emiratos Árabes Unidos, EAU, y Kenia. En Latinoamérica está presente en México, Argentina, Venezuela y Chile.
La aprobación en Colombia, ha sido asociada a las estrategias de tamizaje como la citología cérvico vaginal que es la clave para la prevención efectiva del cáncer del cuello uterino.
Esta vacuna representa un avance científico en la prevención del cáncer de cuello uterino y demuestra el compromiso de GSK para desarrollar vacunas innovadoras e impactar favorablemente la salud a través de una estrategia de fácil acceso para la población femenina colombiana.