Las mujeres latinas en los Estados Unidos
Las mujeres latinas, en promedio, son más jóvenes que las mujeres no latinas de los Estados Unidos, también tienen más hijos, un nivel de participación laboral equiparable y menor educación que otras mujeres en el país.
Un análisis de cifras del Censo realizado por PEW Hispanic Center compara las características socioeconómicas y personales de las mujeres latinas con las mujeres que no lo son.
También compara a las mujeres latinas inmigrantes con las nacidas aquí que, en muchos indicadores, "se parecen más a las otras mujeres que a las inmigrantes", dijo Susan Ninushkin de PEW Hispanic Center en Washington.
El PEW toma las cifras que el Censo da a conocer periódicamente y las reclasifica para "contar la historia de la diversidad en la comunidad latina", dijo Ninushkin.
La edad promedio de la mujer latina es de 41 años y la no latina, 47.
Por ejemplo, en educación y en tasa de fertilidad, hay notables diferencias entre las hispanas inmigrantes y las nacidas en Estados Unidos. Un 52% de las mujeres latinas son inmigrantes y tienen un 30% más hijos que las nacidas en Estados Unidos.
En educación, la diferencia es notable, y se nota en los tipos de trabajo que luego obtienen y el dinero que ganan.
La mitad de las mujeres latinas inmigrantes no han terminado la secundaria (49%) y entre las mujeres latinas nativas sólo el 22% está en esta categoría. En cuanto a estudios universitarios, el 46% de las latinas nacidas aquí tiene algo de universidad, y apenas el 24% de las inmigrantes.
Dentro de las latinas inmigrantes también hay importantes diferencias: las inmigrantes de Sudamérica tienen los niveles más altos de educación universitaria (50%).
Las mujeres no hispanas, por otra parte, tienen los niveles más altos de educación. Sólo un 10% no terminó secundaria, 28% se graduó de la universidad y otro 30% tiene algo de estudios universitarios.
"En esta categoría las latinas nacidas aquí se acercan más al resto de las mujeres estadounidenses", dijo la analista de PEW. "Quizá esto tenga mucho que ver con el hecho de que el 60% de las latinas inmigrantes son de México y en ese país no es obligatorio terminar 12 años de educación básica".
Sea lo que sea, las inmigrantes obviamente vienen a Estados Unidos buscando una vida --y seguramente un trabajo-- mejor que el que tienen en su país de origen. Aquí, las inmigrantes ocupan las dos terceras partes de los trabajadores de agricultura, manufactureros, servicios personales y del hogar, así como en las industrias de alimentos y hotelería.
Todos son empleos no profesionales que pagan menos comparativamente que otras ocupaciones. Esto se nota en que ganan menos y tienen el doble de incidencia de pobreza que las mujeres no latinas en los Estados Unidos.
El origen de las inmigrantes, aunque mayormente mexicano, es variado. El 14% son de Centroamérica, siendo al menos la mitad de estas de El Salvador.
Un 13% son del Caribe, principalmente de Cuba o República Dominicana. Un 12% de mujeres son sudamericanas y, de estas, la mitad son colombianas.
Los diferentes orígenes coinciden con diversas características socioeconómicas. Por ejemplo, las mexicanas tienen más hijos y las caribeñas menos; menos incluso que las no hispanas.
Las latinas que tienen hijos también tienden más a ser solteras que las no latinas. La mitad de los nacimientos para mujeres latinas, en el año anterior a la realización del estudio, ocurrieron a mujeres latinas.
El nivel educativo y socioeconómico probablemente explique que las mujeres latinas son tres veces más tendientes a carecer de seguro médico o de salud: son 36% de las latinas versus 13% de las no latinas.
Entre las inmigrantes, más todavía: casi la mitad, 47%, no tienen seguro.
El diferente nivel socioeconómico se nota en las cifras y también marca la diferencia entre las mujeres latinas nacidas aquí y las inmigrantes.
Entre las nacidas aquí, un 55% pertenece a una clase media o alta de ingresos, mientras que la mayoría de las inmigrantes son de clase socioeconómica baja (61%).
Las hispanas son el 12% de las mujeres que tienen un empleo en el país, 37% de las que trabajan en limpieza y mantenimiento y 23% en producción.