Padre abusó de ella por más de 25 años
![]() |
| Foto: Cortesía Diario La Nación María Edith contó su drama ayer, acompañada de su esposo Álvaro, aunque sin el consentimiento de sus hijos y de su madre. |
"Me cogió, me tiró por allá, me arrancó la ropa. Huí no... me puso un cuchillo en el cuello y me decía que si contaba algo me mataba. Esto me ocurrió por primera vez cuando tenía 11 años".
Con estas palabras María Edith, una humilde mujer de 41 años, contó por primera vez a un medio local de Neiva, cómo fue atacada sexualmente, durante 30 años, por su propio padre, con quien tuvo cinco hijos.
Aunque el responsable directo de este drama, Hernando Calderón Hill, de profesión zapatero, murió hace cuatro años, María Edith no aguantó más y contó su historia, argumentando que no podía guardar más tiempo su dolor.
EL TIEMPO visitó el hogar de María Edith, compuesto hoy por ella, su esposo Álvaro y los cinco hijos que tuvo con su padre, dos de ellos menores de edad.
En esa casa de color verde, ubicada en un filo de un barrio vulnerable de Neiva, ella tuvo, cuando tenía 14 años, el primero de sus cinco hijos que, según dicen ellos mismos, hasta hace apenas un par de años, se enteraron de que su papá era al mismo tiempo su abuelo.
Según Álvaro, quien vive hace año y medio con María, ella fue víctima y no victimaria y no debe cargar con culpas que no le corresponden. "Ella es una mujer excelente, una gran mujer, víctima del abuso y del silencio que guardaron sus hermanos y su misma madre", dijo.
Villanery Cabrera Rico, madre de María Edith, quien vende tintos en una calle céntrica de la capital del departamento del Huila y vive sola, dice no sentirse responsable. "Aquí, el único culpable fue ese loco que ya murió, no entiendo ahora porqué vienen con esas historias.
"Yo gritaba, en esta misma casa, cuando él la violaba, para detenerlo y nadie me ayudaba; entonces, ahora para qué vienen a revivir eso, si él ya murió", dijo Villanery a EL TIEMPO.
La mujer, no obstante, nunca denunció el caso a las autoridades, argumentando miedo a su marido, quien en el barrio era reconocido por sus escándalos y borracheras.
Algunos vecinos cuentan que, hace varios años, denunciaron el caso al ICBF, pero que cuando los funcionarios llegaban a la casa no encontraban a María Edith.
Ahora, en esta casa ayer estaban sorprendidos, no sabían por qué su historia, que para algunos de ellos es muy natural, salía por televisión y en la prensa.
"Eso es un asunto de nosotros que a nadie le importa, no sé porqué mi madre se puso a contar nuestras cosas privadas", dijo uno de sus hijos.
Pero María Edith fue convencida por una amiga a contar su drama, por el bien de ella misma y el de sus hijos, sobre todo, pensando en la menor, que tiene 15 años. Una morena hermosa que no quiere que corra su misma suerte.
Jorge eliécer quintero
Corresponsal de El Tiempo