Bogotá, 24 de Abril de 2008
Sean todas y todos ustedes bienvenidos a Colombia, a la realización de esta 41 reunión de la Mesa Directiva de LA CONFERENCIA REGIONAL SOBRE LA MUJER DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE.
Debo decirles que como responsable de las políticas a favor de la mujer y la equidad e igualdad de género en nuestro país desde hace casi seis años, me siento honrada con su presencia y siento también una gran alegría, porque por primera vez realizamos una reunión de esta Mesa Directiva en Colombia.
Este encuentro de Ministras y altas autoridades de la Mujer constituye una ocasión muy propicia para honrar a todas las mujeres de América Latina y el Caribe, por su constante lucha para que las mujeres ocupen el lugar que les corresponde en la sociedad.
Es también la oportunidad para compartirles que en una reunión que sostuvimos en Santa Cruz de la Sierra en Bolivia los días 27 y 28 de marzo, seis países geográficamente andinos, 4 de la CAN –Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú-, más Chile y Venezuela avanzamos con el auspicio de UNIFEM y de la AECID, en la conformación de la Red Intergubernamental de Mecanismos Nacionales para el adelanto de la Mujeres en la región Andina.
Esta RED que se benefició de la experiencia de nuestras colegas que integran el COMMCA y de la reunión Especializada de la Mujer del MERCOSUR, será un espacio para el dialogo, para compartir experiencias y por supuesto para fortalecer los acuerdos del Consenso de Quito, desde la agenda que hemos trazado.
Un primer logro es que contamos con una matriz sobre los Acuerdos del Consenso de Quito que ha facilitado la elaboración de nuestros informes para esta reunión y que desde ya ponemos a disposición de ustedes.
Quiero aprovechar la ocasión para elogiar el trabajo de la División de Mujer y Desarrollo de la CEPAL con SONIA MONTAÑO a la cabeza, que ahora con ese nuevo status, va a consolidar este foro intergubernamental generador de políticas que promueve los derechos humanos de la mujer, como un foro de especial importancia para todos y cada uno de nuestros países.
Nuestras sociedades sin excepción, siguen sin lograr la plena integración de la mujer a la economía y a la política.
Colombia, aunque ha integrado la equidad de género en la agenda de país como principio básico para fortalecer nuestra democracia, pasa en la actualidad por una difícil coyuntura de la que saldremos fortalecidos, pero en la que indudablemente se evidencia, hoy más que nunca, la necesidad de ampliar la participación de las mujeres en la política, para impregnarla de nuevos valores, de una nueva ética.
Estoy convencida que la presencia de ustedes nos va a ayudar a que todas las instituciones Colombianas den al tema de la Mujer, la relevancia que le corresponde; y nos va a permitir reafirmar el compromiso que adquirieron todas las ramas del poder público, el sector privado y el sector académico, en octubre de 2003, de consolidar la equidad e igualdad de género como política de Estado.
Parte de las crisis que han vivido diferentes naciones del Continente a lo largo de la historia, se debe a que las mujeres no hemos tenido el mismo acceso a la vida política, social, económica y cultural que los hombres; se debe a que a las mujeres han sido discriminadas.
Por esa razón, dejar consolidadas políticas públicas que resulten sensibles al género y que reconozcan las diferencias entre hombres y mujeres, generando resultados positivos y tangibles para todas las mujeres, será una importante herencia social para las nuevas generaciones y ayudarán a profundizar nuestras democracias.
De la agenda para América Latina y el Caribe que acordamos mediante el Consenso de Quito, hemos privilegiado para nuestro que-hacer diario en el mecanismo nacional para el adelanto de la mujer en Colombia, 4 de ellos:
Creo que si somos capaces de coordinar plenamente estos cuatro temas y de articular nuestras acciones con las diferentes entidades públicas y empresas privadas, veremos en el corto plazo, grandes resultados.
El Observatorio de Igualdad para la región que la CEPAL se propone poner en marcha, será una herramienta para fortalecer el cumplimiento de nuestros planes de trabajo y para medir los avances en materia de equidad e igualdad.
Las invito a que intensifiquemos el trabajo en esta Mesa Directiva para la implementación de los Acuerdos del Consenso de Quito, con firmeza y convicción para que se conviertan en una base de prosperidad para las mujeres de América Latina y el Caribe y para ver cómo se cristalizan los objetivos que nos propusimos durante la X Conferencia Regional.